- 1 En este trabajo entenderemos como sinónimos región patagónica o patagónica-fueguina.
- 2 Harambour. El Movimiento Obrero y la violencia política en el territorio de Magallanes 1918-1925, 1 (...)
1En
el año del centenario de la “Federación Obrera de Magallanes” (FOM),
hemos visto dinamizarse esta región político-administrativa chilena por
protestas sociales en torno a ideas como la defensa del derecho a un
buen vivir en la “Crisis del Gas” (enero-marzo 2011) debido al aumento
en el valor de este vital combustible, la protección del medio ambiente
por el movimiento “Patagonia sin Represas” (mayo-junio 2011) o la
“Defensa de la isla Riesco” (agosto 2011), que aluden a las nefastas
consecuencias para los recursos naturales que provocarán la instalación
de mega-represas hidroeléctricas en Patagonia o la explotación de minas
de carbón en Tierra del Fuego. Todos estos casos constituyen la
expresión concreta de una indignación fermentada desde hace muchos años
contra la imposición forzosa, bajo la dictadura militar, de un sistema
político y económico explotador, el neoliberalismo. Atendiendo a
elementos claves tales como el rol del individuo, de la ciudadanía, del
Estado, del “mercado” y la protección del medio ambiente, hablar del
resurgimiento de un movimiento social en Patagonia durante las primeras
décadas del nuevo milenio, todavía fragmentada por la frontera estatal,
es imposible sin mencionar el importantísimo movimiento obrero-sindical
en Chile y Argentina nacido hace más de un siglo y de los
acontecimientos que le rodearon en un marco espacial, político y
ambiental que dé cuenta de la naturaleza geográfica libertaria en
perspectiva reclusiana de la región patagónica-fueguina,1
considerando las características y elementos territoriales físicos y
sociales en que se desarrolló un movimiento obrero-sindical que “en la
primera mitad de la década de 1920, y desde años anteriores […] pudo llegar a las puertas de la revolución social”,2
por lo tanto, pretendemos fundamentar un tipo de análisis de geografía
social del movimiento obrero de la Patagonia y de sus implicancias para
el día de hoy, mediante el análisis de las particularidades de la
geografía política de la región patagónica-fueguina y relacionando, a la
vez, los tres aspectos que Eliseo Reclus menciona en su Prefacio a la
obra “El Hombre y la Tierra”: “la ‘lucha de clases’, la búsqueda del
equilibrio y el arbitraje soberano del individuo”, es decir,
adentrándonos en los estudios sobre el territorio austral no para
integrarlo al discurso nacional, sino para develar las razones, desde
una mirada reclusiana, del desarrollo geográfico de Chiloé, Puerto
Natales, Punta Arenas, Río Gallegos, Tierra del Fuego, en sus aspectos
federalistas, autonómicos y comunalistas, que nos llevan a vincular las
costas pacífica y atlántica de la Patagonia.
- 3 Ésta cartografía deja de aportar grandes conocimientos culturales en la medida que no interrelacion (...)
2Pero
una explicación que se detenga en lo particular de la región de
Patagonia y Tierra del Fuego, debe considerar la evolución que han
tenido las técnicas de navegación europeas y que se han desarrollado
notablemente, alcanzando, tres siglos después un nivel de conocimientos
que permite a los navegantes llegar a los puntos más apartados del
globo. La tecnología es fundamental para las comunicaciones e
integración económica y logística, en términos de relaciones comerciales
y entrada de nuevas ideas, como el socialismo y el anarquismo al sector
más austral de América. Desde el siglo XVI, al mismo ritmo en que el
espacio comienza a develarse ante los ojos de viajeros, gracias al uso
de un nuevo tipo de cartografía, se determina en extensión parajes
desconocidos, permitiendo avizorar nuevas rutas, ampliando zonas de
comercio y trayendo noticias de nuevos recursos naturales aprovechables
conforme al tipo de explotación económica del capitalismo de aquellos
años.3 Eliseo Reclus, refiriéndose a las primeras exploraciones europeas en Argentina, raíz de las ocupaciones posteriores señala:
- 4 Reclus. Nueva Geografía Universal, 1906-1907, p. 104.
Los primeros europeos llegaron
a las regiones platenses diez y siete años después de descubrir el
Nuevo Mundo Cristóbal Colón. En 1509 entraban en el estuario de la Plata
Vicente Pinzón y Díaz Solís, y en 1521 Magallanes, acompañado de
Pigafetta, historiógrafo de la circunnavegación, recorrió, entre la
península terminal del continente y la Tierra del Fuego, el estrecho que
lleva su nombre. El estuario y el estrecho bastaban para que los
cartógrafos pudieran formarse idea de la verdadera forma de la costa
oriental del continente; pero las abruptas orillas de Tierra del Fuego y
la Patagonia, eran demasiado inhospitalarias para que se explorara en
su interior. Únicamente examinaron los marinos los golfos, pasos y
estrechos para facilitar la travesía entre ambos océanos.4
- 5 En términos numéricos y tradicionales, las regiones político-administrativas de Chile y Argentina e (...)
3En
este sentido, ¿cómo describir integralmente la Patagonia? La región
austral de América, conocida internacionalmente gracias al Estrecho de Magallanes y al Cabo de Hornos
–ruta peligrosísima que une los océanos Pacífico y Atlántico-, se
extiende desde la Isla Grande de Chiloé en Chile, abarcando los
territorios de Santa Cruz en Argentina hasta Tierra del Fuego, con miles
de kilómetros cuadrados y cientos de pueblos.5
Nace a nuestra imaginación con un halo de misterio y fascinación en
tanto espacio desolado en el cual reinan los vientos, bosques y
enigmáticas ciudades perdidas, descritas por viajeros, literatos y
geógrafos como Antonio Pigafetta, Eliseo Reclus, Francisco Coloane,
Manuel Rojas, Julio Verne u Osvaldo Bayer, disponiéndonos un ánimo de
aventura similar al que tuvieron loberos, cazadores de nutrias y de
guanacos o de una voluntad revolucionaria exploradora como la del
anarquista Errico Malatesta que vino hasta aquí en busca de minerales
para financiar la revolución social.
4En
este punto, hemos de recalcar un factor significativo para la
comprensión geográfica de este territorio: el natural desarrollo
cooperativo social, económico y ambiental de los sectores oriental y
occidental de la cordillera de Los Andes interactuantes con Tierra del
Fuego, expresado, por ejemplo, en la dinámica migratoria regional o en
el tipo de producción económica. Esto constituye la base de un hecho
primordial que esconde la división política de las regiones: la unidad
geográfica terrestre. La zona occidental, está caracterizada por un
clima húmedo e innumerables islas y canales que se combinan con una
topografía variada: altas planicies, valles cordilleranos, suaves
lomajes descendentes hacia el estrecho, las que benefician la actividad
ganadera. En el otro sector, mucho mayor en extensión, encontramos
diversidad de climas, aunque más secos y fríos que la parte chilena,
sobre todo hacia el interior de la Patagonia, donde se presentan nieves y
hielos. La topografía se caracteriza por ciertas zonas, una cercana al
litoral, con costas abruptas y la formación de rías por las
desembocaduras del Deseado, Santa Cruz y Gallegos, posibilitando la
ocupación humana en la costa. Las características físicas y climáticas
se relacionan con la escasa vegetación que contrasta con los bosques
patagónicos, magallánicos siempre verdes o caducifolios, tundra y estepa
magallánica del lado chileno. Por último, la presencia de los océanos y
de la cordillera son primordiales. Los océanos Pacífico y Atlántico han
constituido vías de comunicación desde el siglo XVI con la vuelta al
globo por la exploración Magallanes-Elcano y de extracción de recursos
naturales, favoreciendo la integración regional e internacional. La
cordillera por su parte, más que servir de límite político, se configura
en un elemento que da unidad y cierta complexión espacial al
territorio, contribuyendo con el paso de los siglos a la organización
natural de climas, suelos, relieves, población y economía. La visión
geográfico política que ve en la cordillera de Los Andes un “biombo
climático” que sirve de frontera estatal tiene un alcance limitado y
queda superada por el análisis integrador de Eliseo Reclus, expresado en
su Nueva Geografía Universal, que ve en la complejidad
bio-físico y social de este territorio una oportunidad de progreso. En
contraste con la visión reclusiana de la geografía física de Patagonia,
la geopolítica tradicional ha visto como este territorio se ha
desarrollado como una zona estratégica para los Estados chileno y
argentino y las empresas capitalistas contemporáneas debido a su
importancia para las comunicaciones marítimas globales y la economía
internacional que determina la dependencia de estas zonas de otras
centrales y desarrolladas, puesto que una región como la
patagónico-fueguina aporta o puede aportar gran cantidad de materias
primas y energías. Sin embargo, debemos apuntar que la preocupación por
esta región no siempre tuvo un lugar privilegiado en las políticas
gubernamentales, muy por el contrario, pasaron décadas luego de las
independencias nacionales de Chile y Argentina ocurridas en 1810 antes
de que los respectivos Estados pusieran sus ojos en ella. Si bien en
1843 se funda el Fuerte Bulnes en Chile y en 1859 se traslada una
factoría a Isla Pavón en el lado argentino, la ocupación y preocupación
“legal” por aquél extremo no será hasta la última década del siglo XIX,
vinculándose a la alarma por el interés que pusieron otros Estados en
este territorio y la continua inmigración y recursos naturales
encontrados allí. Años antes, unos muy mínimos intentos de la corona
española primero, y luego de las repúblicas sureñas, constituyen atisbos
de la trascendencia geográfica que alcanzarían estas regiones décadas
después, pero hasta entonces la región austral es tierra libre. Eliseo
Reclus, nos dice de la Patagonia en la Novísima Geografía Universal:
A las infinitas islas de la
región magallánica, recortadas por innumerables canales y fiords, van
pocos colonos; natural consecuencia de lo desabrido de aquél clima,
donde tantas y tan fuertes son las tormentas, los aguaceros y las
nieves. Sin embargo, poco a poco se va aficionando el comercio a ciertos
sitios, por los que empieza ya la población de aquellos inhospitalarios
parajes. […] La ciudad de Punta Arenas, fundada en 1851, prosperó poco
al principio y sólo sirvió para lugar de destierro de criminales, pero
al cabo de algún tiempo comenzó a tener industria y a crecer.
5Estas
impresiones nos ayudan a contextualizar el marco de desarrollo
cooperativo ambiental, poblacional y económico, pero aún quedan por
detallar factores de importancia de la región patagónica-fueguina que
impulsó a obreros, cazadores y revolucionarios a establecerse en ésta,
habitada entonces por culturas de vida simple, natural, nómadas algunas
de ellas, o aún más: ¿qué significado tiene la región
patagónica-fueguina para la historia y geografía actual de nuestros
pueblos? ¿qué importancia pueden tener los estudios geográficos para la
comprensión del sindicalismo federativo y de las propuestas comunalistas
de las regiones australes a ambos lados de la cordillera?
6Volvemos
a insistir que, intentar un acercamiento al problema debe sustentarse
en la interacción de los ámbitos físico, natural, económico y
demográfico de la región, pues, desde el punto de vista que nos sugiere
el problema, Patagonia se convierte en un polo de migración y por lo
tanto adquiere una trascendencia política. Ernesto Bohoslavsky señala:
- 6 Bohoslavsky. Construcción (y destrucción) de la ciudadanía en el extremo sur chileno y argentino 19 (...)
En la Patagonia austral la
“comunidad imaginada” de los trabajadores organizados no era -al menos
no primordialmente- de naturaleza nacional: sus bases cotidianas y
materiales eran de alcance regional y la suya era una identidad de
clase. Harambour Ross ha considerado que la estabilidad de esta
pertenencia fue posible por la débil y tardía presencia estatal, la
ausencia de mecanismos de participación en los procesos institucionales
nacionales y por el abismo social entre los grandes empresarios y los
trabajadores rurales y urbanos, ambos de múltiples orígenes nacionales.6
7En
términos estadísticos, para el caso de Santa Cruz, según los CENSOS
correspondientes a los años 1895-1920, tenemos un crecimiento
demográfico neto importante:
|
AÑO
|
POB. URB
|
POB. RUR.
|
TOTAL
|
% URB.
|
% RUR.
|
|
1895
|
443
|
615
|
1058
|
42
|
58
|
|
1912
|
3494
|
4698
|
8192
|
43
|
57
|
|
1914
|
4815
|
5133
|
9948
|
48
|
52
|
|
1920
|
10120
|
7805
|
17925
|
56
|
44
|
8En cuanto a los datos para la división político-administrativa chilena de Magallanes, según el CENSO de 1895, tenemos:
|
POB. URB.
|
POB. RURAL
|
TOTAL
|
% URBANA
|
% RURAL
|
|
3227
|
1943
|
5170
|
62
|
38
|
9En particular, el caso de los extranjeros en Magallanes entre 1895 y 1907 es notable:
|
RESIDENTES
1895
|
HOMBRES
1895
|
MUJERES
1895
|
|
Austria-Hungría
|
312
|
15
|
|
Gran Bretaña
|
289
|
66
|
|
España
|
159
|
41
|
|
Francia
|
141
|
66
|
|
RESIDENTES
1907
|
HOMBRES
1907
|
MUJERES
1907
|
|
Austria-Hungría
|
1284
|
477
|
|
España
|
952
|
245
|
|
Gran Bretaña
|
913
|
271
|
|
Alemania
|
353
|
94
|
- 7 El proceso migratorio tendrá como detonante la explotación minera aurífera austral, sin embargo hac (...)
- 8 Militza & Herrera, 2011, p. 7.
10Un
movimiento obrero-sindical que nace tempranamente al ritmo de un
crecimiento poblacional inmigratorio de carácter nacional y extranjero
para ambos litorales oceánicos, venidos desde la Isla Grande de Chiloé
hasta Gran Bretaña o España, basado en un modelo económico
mono-exportador, primero de carácter minero y luego relacionado con la
producción ganadera.7
En particular, “Es así como la conformación del sector obrero se va
diversificando […] la principal diferencia entre Magallanes y el resto
del territorio chileno residía en la inexistencia de campesinado”.8
La Patagonia es una región donde las ambiciones capitalistas ponen sus
ojos, ya sea por las riquezas de estas tierras, ya sea por la
importancia geopolítica que se le asignan en el panorama del sistema
imperialista del siglo XIX, intentando, al contrario de la lógica
natural, tratar de adaptar mediante el uso de sus maquinarias y modos de
gestión, la explotación económica del espacio a las formas
capitalistas. En definitiva, controlar las vías de comunicación y de
acceso se convierten en una primera etapa en la conquista de los
océanos; en tanto, paralelamente, un proceso inmigratorio se produce en
las regiones del noreste argentino, que tendrá importantes consecuencias
para el desarrollo del movimiento libertario argentino y del continente
entero, movimiento poblacional que también tendrá eco en los
territorios australes:
- 9 Reclus, Op. Cit., p. 103.
[…] porque el movimiento de la
inmigración, a pesar de sus oscilaciones, favorece a las regiones
platenses. El hecho geográfico importantísimo desde el punto de vista de
los progresos de la Argentina, es su proximidad relativa al continente
europeo. A pesar de las apariencias y hasta del testimonio del mapa, las
riberas de La Plata son la parte de las costas sudamericanas que
ejercen mayor atracción sobre Europa. Llaman a los buques y a sus
emigrantes, y se encuentra de hecho más cercana que las playas del
Norte, situadas a una distancia kilométrica mucho menor. Los europeos se
dirigen, sobre todo, a la región del continente sudamericano que
corresponde a su comarca de origen, por lo grados de latitud,
condiciones medias de clima, vegetación y género de vida.9
- 10 La existencia de la estacionalidad de la laborales, de los tipos de contrato, de los ciclos natural (...)
11La
naturaleza geográfica libertaria del sur y el desarrollo del movimiento
sindical y anarquista expresado en las sociedades obreras y las
federaciones, como la Federación Obrera de Magallanes o las Sociedades
en Resistencia, como la de Río Gallegos a comienzos del siglo XX, se
vieron enfrentadas a la ocupación del territorio por medio de la fuerza,
de la imposición de la civilización europea y del autoritarismo
estatal. Sin embargo, debemos hacer presente que la naturaleza en
libertad no es aquella que se desarrolla sin los seres humanos, pues
nosotros somos parte del entramado celeste; sino que la naturaleza en
libertad o libertaria sólo se puede alcanzar cuando, según ya lo dijo Eliseo Reclus, somos capaces de “vibrar al unísono con el universo”,
es decir, encontrar el punto de equilibrio entre individuo, sociedad y
naturaleza, segundo elemento estructural de la propuesta reclusiana en
el texto “El Hombre y la Tierra”. Observar, conocer, sentir, oler,
gustar, tocar, escuchar la tierra bajo sus pies, en fin, vivirla en
libertad, a eso vinieron los trabajadores y obreros del mundo entero.
Observar y conocer, pero usar, conquistar, delimitar, establecer,
extranjerizar, explotar la tierra con trabajo ajeno, en fin, generar
ganancias y pobreza, a eso llegaron los empresarios capitalistas de todo
el mundo. Y no faltaron los ejércitos para resguardar las fronteras
-convenciones sociales para mantener el orden y fomentar el desarrollo
de los pueblos, según unos; delimitaciones ficticias, según nosotros-,
así también los enviados con la nueva buena de la imposición de
conciencia: curas y misiones evangelistas con los objetivos de convertir
a los indígenas, volver al camino a los degenerados y proteger los
principios de la civilización europea, que tan orgullosa demostraba su
superioridad al alcanzar el último faro de humanidad en los casi
despoblados terruños chilenos y argentinos. Esta nueva geografía
volvíase propicia para la victoria del triunvirato del Estado, la
Religión y el Capital, los que, sin embargo, no contaban con la dura
resistencia de los trabajadores y sus sociedades obreras. El fuego de
los federados o de las sociedades en resistencia, se encendía para
calentar, iluminar y libertar. Será el “Federalismo Obrero” el modelo de
gestión política de los trabajadores en ambas costas y la “Comuna” la
expresión del nuevo orden espacial y de la armónica organización
geográfica y estratégica de los campos, poblados y estancias. Ambas
formas, Federación y Comuna, están basadas en las leyes naturales y sus
ciclos, por ejemplo: el modo asambleario de la FOM estaba organizado en
base a los ciclos laborales de las estancias y de las posibilidades de
comunicación que le permitían los períodos de buen o mal tiempo, pues el
tránsito de veía imposibilitado por las lluvias o las largas distancias
entre una y otra estancia.10
12Pasados ya algunos años de los hechos, Osvaldo Bayer en su libro Los Vengadores de la Patagonia trágica
se pregunta por el tabú que ha rodeado a los violentos, aun más,
sangrientos sucesos de la década de 1920 que asolaron la Patagonia
argentina y que concluyeron con la masacre de obreros de las
nacionalidades más diversas, venidos de las zonas más apartadas del
planeta como migrantes obligados por las persecuciones y razzias, e
incitados por el hambre de la libertad. Entre las respuestas a la
censura histórica de la matanza patagónica encontramos, primero, la que
señala que “de por medio se encuentra el Ejército argentino”; la segunda dice que “el problema lo han encuadrado en los líos fronterizos con Chile”.
A la luz se nos muestran nuevamente el Estado y el Ejército, en
connivencia con un tipo de conocimientos geográficos al servicio de
intereses capitalistas y estatales. En este mismo sentido, si bien
Reclus realiza un análisis centrado en explicar los conflictos internos
del pueblo argentino en las guerras civiles que les afectaron durante el
siglo XIX, creemos que su explicación puede ser muy bien extrapolada
como otra de las causas de las matanzas obreras del siglo XX:
- 11 Reclus, Op. Cit, p. 109.
La principal razón de esta
carencia de equilibrio político, de estas oscilaciones bruscas, reside
en la persistencia del conflicto entre dos principios opuestos: el de la
autonomía local y una centralización invasora, herencia del gobierno
antiguo.11
13Tierra
rica y pródiga en recursos naturales, en posibilidades, mantiene a una
población menor a lo que podría llegar a ser: la riqueza se concentra en
las pocas manos de los ganaderos, empresarios rurales, industriales de
las capitales regionales o nacionales. Esa misma tierra se vuelve contra
los obreros magallánicos y patagónicos. Sin embargo, esto no tiene
porqué ser así. Estudiar la geografía regional sustentada en un análisis
crítico de la economía capitalista nos puede dar otras luces. Pedro
Kropotkin señala que la posibilidad entregada por la naturaleza sólo se
hace realidad gracias al trabajo duro, constante, progresivo de los
seres humanos. En su capítulo sobre Los recursos de la agricultura, en su texto Campos, fábricas y talleres,
al comparar los datos de Gran Bretaña y Bélgica, dice de esta última
que su suelo no es más fértil que el del Imperio, por el contrario,
- 12 Kropotkin, Campos, fábricas y talleres, 19--, p. 48.
sólo una mitad, o menos, del
territorio ofrece condiciones naturales que sean favorables a la
agricultura […] El hombre, pues, y no la naturaleza es quien ha dado a
ese suelo su presente fertilidad; con él y su trabajo, el belga consigue
suministrar casi todo el alimento de una población que es más densa que
la de Inglaterra y Gales.12
14Tal como el belga, el hombre austral trabaja hasta el cansancio para extraer todas, y aún más, las riquezas naturales del suelo.
- 13 Reclus, Op. Cit., pp. 106 – 107.
La geografía de la Argentina
propiamente dicha se conoce en sus grandes rasgos y ya no queda más que
estudiar su pormenor. Este trabajo no deja de hacerse, gracias a los
mineros que explotan los yacimientos de las montañas, a los ingenieros
que explotan las vías férreas y regularizan las corrientes fluviales, a
los geómetras agrimensores que dividen el terreno en parcelas y miden la
superficie de los campos. Pero en la zona fronteriza hay todavía
territorios casi ignorados, ya por que los defienden indios hostiles, ya
por que sea penoso o doloroso recorrer las comarcas […] El estudio del
largo triángulo de la Patagonia ha costado grandes esfuerzos, y el
fragmento de los Andes que separa la vertiente atlántica de los fiords
occidentales, es desconocido en gran parte.
Muchísimos son los
viajeros (naturalistas, geólogos o sencillamente curiosos) que han
contribuido a explorar la Patagonia. Las colonias chilenas, separadas de
los llanos argentinos por la masa de los Andes, han sido el punto de
partida de numerosos investigadores que han tratado de buscar los pasos
entre ambas vertientes. Punta Arenas, junto al Estrecho de Magallanes,
ha ido otro centro de excursiones y viajes, y en la costa oriental han
fundado los argentinos varios establecimientos agrícolas, pastorales y
militares, origen de nuevos itinerarios. […] muchos han hecho de la
Patagonia un territorio completamente argentino. Paleontólogos y
geólogos estudian metódicamente los terrenos para el Museo de La Plata y
otras colecciones. Los ganaderos y buscadores de minas visitan los
terrenos herbosos y los yacimientos metalíferos. La era de la geografía
exacta empieza para la Patagonia como para el resto de la Argentina.13
15Llegado
a este punto, podemos afirmar la importancia de estudiar el movimiento
obrero-sindical de la FOM o de las Sociedades en Resistencia en una
relación que incluya factores como la “lucha de clases”, el “equilibrio
natural” y el “individuo”: tal como lo señalaba Reclus, todo
conocimiento y esfuerzo en que se mancomunan los seres humanos, aún en
tiempos pasados, se entreabre a nosotros, incorporándose a las
sociedades presentes.
16Referirse
a los hechos acaecidos en la ciudad de Puerto Natales fundada en el año
1911, al mismo tiempo que la Federación Obrera en la ciudad de Punta
Arenas, es casi imposible sin recordar los acontecimientos que dieron
pie a la “Comuna de París”, analizados y difundidos por Pedro Kropotkin
en un folleto que lleva el mismo nombre o en los párrafos
correspondientes de “El Hombre y la Tierra” de Eliseo Reclus. En este
contexto, la “Comuna de Puerto Natales” constituye un hecho singular de
intención autonómica de carácter económico, político y espacial de los
movimientos obreros-sindicales.
17Respecto
a Puerto Natales, su configuración espacial se caracteriza por
funcionar como un centro de actividades ganaderas en el cual, en la
década de 1910, se instalaron las industrias frigoríficas “Bories” y
“Natales”, relacionadas con las sociedades comerciales “Casa Braun &
Blanchard”, la “Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego y la “Casa
Stubenrauch & Cía.”, constituyendo los frigoríficos los polos de
desarrollo laboral y tecnológicos comunales, desarrollando relaciones
comerciales regionales, permitiendo a la actividad productiva ganadera
posicionarse como privilegiada en términos económicos y demográficos,
pues las características naturales de la región así lo permitían: los
suelos que caracterizan la zona patagónica en este sector son
fundamentalmente del grupo destinado al pastoreo. En cuanto a las
condiciones laborales y de vida en las industrias frigoríficas, estas
eran indignas. La vida y trabajo en los frigorífico de Puerto Natales
eran pésimos. Junto a esto, las sociedades comerciales tenían un gran
porcentaje de la propiedad de la tierra, controlando los transportes,
alimentos y obviamente el número de puestos de trabajo.
18Hacia
fines de la década, entre 1918 y 1919, las condiciones empeoraron para
los obreros ganaderos, manifestándose la grave situación en la huelga
del 17 de diciembre de 1918, en la cual la FOM jugaría un rol
primordial. Si bien, en un primer momento pareciera existir algún tipo
de acuerdo, todo concluirá en un llamado a comicios y posterior protesta
en solidaridad a las persecuciones de los obreros “federados” de Punta
Arenas. Estas demandas sociales, políticas y económicas, cristalizan el
grave descontento de la clase trabajadora natalina y magallánica chilena
y que se traduce en una lucha social obrera contra el modelo
capitalista, declarando los obreros natalinos el 23 de enero de 1919 la “Comuna”,
enfrentándose directamente a la policía e intentando tomar el control
económico-productivo de la ciudad, encargándose de la gestión política y
ciudadana. Por única vez en la historia de Chile, los obreros actuaron
en consecución de los principios de libertad, igualdad y fraternidad de
forma autónoma, construyendo relaciones solidarias entre los
trabajadores-habitantes de la ciudad en el marco de los principios de
federación y comunalismo.
19Pero
la crónica de este proceso no concluyó de buena forma para los
trabajadores: llegaran las fuerzas armadas y la marina desde Punta
Arenas con la finalidad del restaurar el control político del Estado,
ahogando en sangre la “Comuna de Puerto Natales”. Una veintena de
obreros son acusados, procesados y condenados por los desórdenes de
“Bories” y “Natales”. Entre los factores que influyeron en la derrota de
la “Comuna de Puerto Natales” está que los obreros no pudieron o no
supieron conjugar la solidaridad interna del movimiento, expresada en
los modos de organización asamblearía o federada y la apropiación del
territorio, con la solidaridad regional necesaria, tanto a uno y otro
lado de la cordillera de Los Andes. Los procesos de empeoramiento de la
vida y trabajo estaban ocurriendo en el lado chileno y argentino.
Osvaldo Bayer cuenta de los procesos huelguísticos llevados adelante por
las sociedad de resistencia en Río Gallegos a principios de la década
de 1920, sólo un par de años luego de lo ocurrido en Puerto Natales.
Insistimos que, si bien los Estados chileno y argentino no tuvieron, no
quisieron y no manifestaron desde un comienzo su preocupación por la
zona, utilizaron todo su poder militar y político para controlar el
desarrollo regional cuando avizoraron la posibilidad de un territorio
que se les escapaba de las manos, en connivencia con los grandes
intereses capitalistas de los primeros años del siglo XX, que llegaron
para explotar y degradar el medio ambiente. La geografía política se
convierte, en dicho escenario temporal y espacial, en el más negro
proceso geopolítico del avance del Estado y del capitalismo.
20La
búsqueda a una explicación a la desobediencia y movilización social de
la región patagónica-fueguina, especialmente, en la ciudad de Punta
Arenas desde comienzos de 2011, se encuadra en el análisis armonioso del
individuo, la sociedad y el medio ambiente, tres tópicos reclusianos
reconocidos ampliamente.
- 14 Historiadores con análisis diversos, desde Mateo Martinic (chileno) hasta Rosario Güenaca (argentin (...)
21El abandono por parte de los gobiernos de estos territorios permitió el libre desarrollo económico e individual de la región,14
por ejemplo, en sus rasgos industriales, sustentada la explotación de
los recursos ganaderos y en la población inmigrante, pobre, sin o con
poca educación, pero aventurera, que se transforma en la medida que
“vibra” al ritmo del medio geográfico, convirtiendo su voluntad de
construcción social en una de tipo federativa en lo político-laboral y
comunalista en lo que respecta a la ocupación del espacio, intentado
autogestionar su vida. Así, encontramos la importancia del trabajo
individual y de la lucha social en equilibrio asociativo a otros
individuos que constituyen una “clase social” singular, adaptándose a la
realidad austral, reclamando y organizándose en sindicatos, haciéndose
presente en el espacio regional, comunalizando su hábitat: las luchas
huelguísticas de Puerto Natales y de Río Gallegos en Santa Cruz,
manifiestan la construcción de una gestión colectiva de los espacios,
suelos, recursos naturales y productivos, nunca antes vista, sustentada
en una nueva moralidad, ideas y prácticas libertarias.
22Entonces
se nos vuelve a llenar la cabeza de palabras tales como desierto,
inmensidad, mar, ovejas, cordillera, estancias, lluvia y nieve,
Magallanes, Patagonia, Tierra del Fuego, y muchas más: Antártida,
guanacos, lobos y nutrias, oro y pobreza; pero también surgen aquellas
como hambre y dignidad, lucha -con la naturaleza, contra los
capitalistas, contra uno mismo-, Obreros y Federación, Libertad y
Anarquía. A unos cuantos se les olvida que estas regiones no les
pertenecen a los Estados, yerran al decir:
En virtud del Tratado
establecido entre las partes en el año de 1881, al Este de la cordillera
de Los Andes, la República Argentina; al Oeste, la República de Chile.
23Nosotros preferimos pensar como el zapatero de quien nos cuenta el escritor chileno José Santos González Vera:
¿Por qué un lado del monte ha de ser chileno y el otro argentino? ¡El monte es uno solo!
24En
tanto que la geopolítica de los Estados separa a los hombres,
clasificándolos en indios mapuches y ranqueles, argentinos, chilenos,
ingleses, alemanes, franceses, obreros, capitalistas; la Geografía
natural de la región austral es una y reúne a los seres humanos en los
pequeños pueblos, en las estancias, en los viajes interminables, en el
trabajo diario, en la Federación y la Comuna.
El Trabajo, Punta Arenas- Chile, Órgano Oficial de la FOM-Chile.